Pastoral de la Salud y de la Acción Social
Introducción
1. Fundamentación
La Pastoral de la salud y de la acción social es la acción evangelizadora de la Iglesia con las personas enfermas y excluidas, a quienes les comunica y ofrece la Buena Noticia de la salvación, con palabras, gestos y el testimonio personal, tal y como lo hacía Jesucristo, siempre desde el respeto a las creencias y valores de las personas.
Nace y se fundamenta en el propio Jesús de Nazaret que siendo el Buen Pastor, vino al mundo “para que todos los hombres tengan vida y la tengan en abundancia” (Juan 10,10), y “pasó haciendo el bien a todos” (Hechos 10,38) y “curando toda enfermedad y toda dolencia” (Mateo 4,23; 9,35).
La Iglesia, siguiendo a Jesucristo, desde sus orígenes se ha dedicado con especial preocupación a la atención de los enfermos y de los pobres ofreciéndoles cuidados materiales y espirituales. Esta misión ha sido desarrollada a lo largo del tiempo a través de infinidad de personas y de instituciones cristianas. Entre ellas y desde su fundación a mediados del siglo XVI, destaca la Orden Hospitalaria de San Juan de Dios.
2. La Orden de San Juan de Dios al servicio de la misión evangelizadora de la Iglesia
La misión de la Orden es evangelizar el mundo del dolor y del sufrimiento a través de la promoción de obras, proyectos y organizaciones sanitarias y sociales, que presten una asistencia integral a la persona humana que sufre a causa de la enfermedad o la exclusión social. A esta misión la llamamos Hospitalidad según el carisma de San Juan de Dios.
La finalidad y los objetivos de todas las organizaciones de la Orden es llevar adelante la misión de la Hospitalidad, con el patrimonio cultural y espiritual y el estilo propio acumulado a lo largo de su historia.
Todas las personas que colaboran en los Centros y Obras de la Orden (Religiosos, Profesionales y Voluntarios) son protagonistas activos de esta misión evangelizadora y de hospitalidad, desarrollando su trabajo con profesionalidad, calidad y humanismo al servicio del enfermo y del excluido. También la gestión de los recursos humanos y económicos así como la preocupación por la investigación y la formación continuada de los profesionales han de realizarse de acuerdo a los principios y valores de la Orden para que estén al servicio de la misión de la misma y de cada una de sus Obras.
Tanto la asistencia como la gestión se intenta realizar de acuerdo a los principios éticos de la Orden Hospitalaria, que son los de la Iglesia Católica, abiertos siempre a la reflexión, al debate ético y sobre todo a las realidades y problemáticas concretas de las personas a las que se atiende.









